© Esteban Moreno
Sombras al atardecer ( detalle )
© Esteban Moreno




Entrevista

¿ Cómo has comenzado a proyectarte en la fotografía ?

Pues lo he hecho empezando por mostrar mis fotos en círculos exteriores al de la familia y amigos, a personas que se dedican a este bello oficio de manera amateur y profesional para recibir consejo, crítica y asesoría; esto se ha dado particularmente mientras participo como aprendiz en el Forofotográfico, espacio virtual que dirige el fotógrafo mexicano Ignacio Álvarez.
Gracias a la iniciativa de esta generosa persona y de otras que he conocido en ese mismo espacio sigo creciendo poco a poco en esta actividad; primero participando y ganando en el primer concurso que organizó el Foro y exponiendo de vez en cuando mi trabajo en sus carpetas.

Expresas un gran sentimiento hacia tu tierra mexicana desde la fotografía y desde tu gusto por la literatura de Juan Rulfo, ¿ quieres hablar de ello ?

Bueno, pues algo hay de eso.
A través de la experiencia del registro fotografico, y entre otras las relecturas de la obra de Rulfo, se ha ido generando en mí un conocimiento y sensibilización con los paisajes de mi tierra.
Paisajes naturales y socioculturales tan variados y contrastantes como pocos quizá hay en el mundo.
Lo confirmó el magistral escritor y fotógrafo jaliscience, que recorrió con su empleo en la Euzkadi el territorio mexicano y encontró cómo decantarlo esencialmente en su breve obra.
La literatura de Rulfo logra remitirme a un pedazo de Jalisco en Sonora en el símil del paisaje hosco y reacio a la mano del hombre, en la vasta intemperie de soledad empolvada y vendavales de silencio: por acá también "se puede ver" de bulto la figura del viento llevando a rastras una cobija negra por los arroyos secos, arenales convertidos en afluentes de murmullos, eco del agua ausente; se puede andar y ver los pueblos casi vacíos de jovenes que emigraron al "otro lado" para trabajar y sigue teniendo actualidad el abandono del campesino angustiado por la falta de lluvia... las nubes del cielo y del gobierno se ven remotas para salir adelante:
"- ¿ Dices que el gobierno nos ayudará, profesor ? ¿ Tú conoces al Gobierno ?
- Les dije que sí.
- También nosotros lo conocemos. Da esa casualidad. De lo que no sabemos nada es de la madre del Gobierno.
Yo les dije que era la Patria. Ellos movieron la cabeza diciendo que no. Y se rieron. Fue la única vez que he visto reír a la gente de Luvina. Pelaron sus dientes molenques y me dijeron que no, que el Gobierno no tenía madre."
(Fragmento de Luvina, de Juan Rulfo)
Uno empieza en esto de la práctica de un arte visual generalmente medio ciego y sin dirección temática y/o ideológica alguna, poco a poco se van abriendo los ojos a las cosas "ordinarias" de nuestro entorno como a un recién nacido, y entonces viene la eclosión y la capacidad de asombro por lo nuestro.
Esto aconteció en mí gracias al círculo de amigos, maestros, y a la obra de artistas mexicanos nacionalistas, entre mis preferidos: además del citado arriba, Álvarez Bravo, José María Velasco, Saturnino Herrán, González Camarena y no mexicanos como Francisco Zúñiga, Nicolás Guillén y García Lorca, de quienes pude yo adquirir un entendimiento y un amor por la propia tierra, estimulándome a intentar crear arte con el momento que me toca vivir en ella.

¿ Cuáles son los fotógrafos que más admiras y por qué ?

Sobre todo a los clásicos.
Porque ofrecen permanentemente la enseñanza de que la cámara con todo y su constante superación tecnológica hace siempre sólo la mitad del trabajo artístico de la fotografía.
Lo bello, su valor trascendente lo encuentro en la manera de ver y registrar un pedazo de la realidad.
Por sus temas y sus modos particulares de encuadrarlos admiro mucho a Don Manuel Álvarez Bravo, Alberto Korda, Juan Rulfo, Tina Modotti, Edward Weston y Ansel Adams entre otros.

¿ Qué es la fotografía para ti ?

La fotografía para mí es un medio muy versátil con el cual satisfago mi necesidad de recoger imágenes (de todo un poco) y de ir haciendo un registro vivencial y estético.
Esto último me auxilia en mi carrera de estudio: las artes plásticas; y con la fotografía el dibujo y la pintura doy cauce a mi capacidad de asombro por la naturaleza y las personas internas en ella, manteniéndome así en una línea figurativa.
La fotografía me sirve entonces para conocer, "aprehender" y luego re-presentar de nuevo las cosas de mi entorno.
Con la cámara intento hacer "retazos memorables" de lo que veo y de cómo veo algo o alguien en determinado momento de mi vida.
Aprecio mucho el valor de los momentos irrepetibles de las cosas, lo que no retornará, nunca habrá dos fotos iguales.
No me basta el registro abstracto del recuerdo, que se va deslavando en el pensamiento a la par de nosotros, necesito verlo, compartirlo y en ocasiones repito, recrearlo.
Mi afán por preservar una memoria concreta en imágenes impresas me lleva por ejemplo a hurgar en las fotos antiguas, a atesorar el frágil recuerdo impreso de los abuelos, y de la prole del árbol familiar.
La fotografía es también para mí un oficio que aún desconozco en muchos aspectos técnicos; algo que me preocupa aprender bien antes de que la tecnología vaya desplazando y "ahorrando" los conocimientos esenciales.
Por esta razón, no me reconozco fotógrafo cien por ciento, pues entre otras condiciones, me hace falta practicar y conocer más de la cocina del cuarto oscuro.
Aunque a final de cuentas puedo serlo a medias en el entendido de un creador visual, hijo irremediable de los nuevos tiempos globales.

¿ Cuál es tu pensamiento sobre la fotografía en blanco y negro ?

Yo veo la fotografía en blanco y negro como la vida al otro lado del espejo: la que posee la magia, proclive a la intemporalidad y a la poesía, y proclive también a volverse un retazo esencial de la memoria y la nostalgia.
Creo que uno difícilmente puede asimilar una imagen en blanco y negro como una visión cotidiana, así sea de alguien o algo muy familiar, siempre se suelen ver como algo extrañamente distante en el tiempo y hasta en el espacio, pues sin la referencia del color, la imagen nos reserva algo ajeno y ficticio.
Este es su encanto.
El blanco y negro me hace entrar en reflexiones, me inspira sobriedad monacal: el que procura mucho el blanco y negro a mi parecer trata de ver lo esencial, se vuelve algo así como un asceta que renuncia a la sensualidad del color en búsqueda de algo que está debajo de la superficie, busca trastocar lo que tiene ante sí más que imitar lo que tiene delante con todo pelo y detalle, para ello le bastan la materia prima original, la luz y la oscuridad para registrar imágenes memorables.



Entrevista realizada por Ileana Andrea Gómez Gavinoser