© Carlos Darío Albornoz
Silvia ( goma bicromatada )
© Carlos Darío Albornoz




Entrevista

¿ Por qué elegiste las técnicas antiguas como el daguerrotipo o el kalitipo como método de trabajo fotográfico?

Plantearse la dicotomía procesos antiguos - procesos actuales en fotografía, es solamente una discusión que pretendería sobre valorar a una de las dos maneras de encarar la fotografía como un modo de expresión o la búsqueda de una estética particular y personal.
Por lo tanto, no pretendo de ningún modo encarar esto desde esa perspectiva.

Mi trabajo en la fotografía me ha llevado a conocer una amplia gama de modos de realizar la captura y luego el tiraje de la copia final de una imagen.

Realizo tanto daguerrotipos como fotografías digitales y una variedad de procesos de copia.
Con cada uno de los procesos siento una enorme comodidad.
No crea el lector que se trata de sabiduría, no de ningún modo.
Entiendo que la técnica puede ser liberadora, lo expresivo es en definitiva una combinación entre lo técnico y lo creativo, por lo tanto profundizar la técnica me libera y me permite hacer cada toma conociendo de antemano las posibilidades que me brinda cada material, cada artefacto o cada proceso con el que realizo la fotografía.

Haber elegido aquellos procesos históricos fue producto de mi trabajo en la conservación de fotografías.
Soy presidente de una Fundación que dedica su esfuerzo a la conservación y archivo de fotografías antiguas.
A partir de ese trabajo me interesé en técnicas antiguas, suponiendo que su conocimiento técnico me permitiría realizar mucho mejor mi trabajo de conservación (lo que resultó ser cierto).
Bastó un viaje a Francia para conocer más de conservación y procesos antiguos, para que me prendara de esas técnicas, sus posibilidades y sus tiempos.
Y en eso radica gran parte de mi elección.

Debemos tener en cuenta que tener control de casi la totalidad del proceso de obtención de una imagen es emocionante.
Esa es la respuesta, tener la capacidad de elegir desde el principio, desde la toma, ya que desde el negativo cuando se trata de copias, así como el positivo directo (daguerrotipo), el cuidado en la toma debe ser extremo.
Lo que se obtiene como encuadre, iluminación, pose, etc. se va a reflejar en la imagen que se obtiene.

Por otro lado el tiempo.
Trabajar con los procesos actuales, negativo positivo analógico o digital, implica una gran velocidad de trabajo y de procesamiento.
En cambio con los procesos antiguos y "las copias nobles" como se denominaba a los procesos de la etapa pictorialista como la goma bicromatada, el kalitipo, etc. o el caso del daguerrotipo, que es un positivo de cámara, único e irrepetible, el tiempo de ejecución es bastante largo.
Un daguerrotipo lleva varias horas de preparación y es bastante costoso y por ejemplo la goma bicromatada, al ser un proceso de capa sobre capa, puede llevar varios días, hasta una semana en algunos casos.
Entenderá el lector entonces que estamos hablando de diferentes concepciones del tiempo.

Yo comparo a esto con manejar un auto o un caballo.
Son velocidades diferentes, placeres diferentes, sensaciones diferentes ... o han pensado lo que sería manejar un automóvil en una ruta mientras se mira el paisaje, ¿ cuál sería el resultado ?

¿ Cuáles técnicas desarrollas ?

Desarrollo el daguerrotipo, cianotipo, kalitipo, goma bicromatada, papel salado, copias al cobre, copias al gelatino bromuro (B y N actual) y digital.
Además trabajo con máquinas estenopeicas y cámaras de fuelle de formato grande (18 x 24) del siglo XIX con objetivos de artista con "flou artistique".

¿ Qué piensas de los precursores de la fotografía ?

Esa es una pregunta muy difícil de contestar.
En realidad no pienso nada en especial.
Los observo como una parte del desarrollo.
Creo que cada uno de nosotros somos eso.
Una especie de elemento sólido de tiempo.
Me parece que el descubrimiento de la fotografía no es el resultado de una persona o varias, sino un proceso social que ha tenido como actores a unas personas con un nombre determinado y conocido, pero no por ello genios que establecieron algo que tal vez otro no habría creado.
Estos personajes fueron importantes pero muchos otros desconocidos también y ante ellos, los primeros y los segundos, me alegro de tener la posibilidad de realizar técnicamente lo que ellos desarrollaron.
Me emocionan pero no me provocan pensamientos.
Solamente la profunda alegría de creer que siento lo que ellos sintieron cuando estaban elaborando estos procesos que hoy estoy repitiendo.

¿ Cómo fue tu recorrido en el arte fotográfico ?

Empecé en la fotografía a los 13 años, en el Foto Club Tucumán, que tenía su sede al frente de la Casa Histórica por la calle Congreso.
Allí enseñaban fotografía y mi padre me prestaba su Rolleiflex.

Pasaron varios años lejos de la fotografía pero ya grande y trabajando en otra cosa volví a la fotografía y me dediqué a ella como una profesión.
Primero en la Universidad y luego en el CONICET como fotógrafo en campañas arqueológicas y todo lo relacionado con la arqueología.

Más adelante en la conservación de fotografías, investigando la historia y actualmente en la docencia y la publicidad además de seguir en la ciencia como siempre.

En cuanto a la fotografía como medio de expresión, siempre estuve realizando mi obra en blanco y negro.
Actualmente continúo pero procesando parte de mi obra en procesos antiguos y en digital.

¿ Qué es la fotografía para ti ?

Es un modo de vida.
Escribí en el '97 un libro que reproducía entrevistas a viejos fotógrafos de Tucumán.
En ellas, estos fotógrafos contaban su experiencia, casi todos, como fotógrafos que vivían de la fotografía como una forma de ganarse el pan de cada día.
Pero más allá de eso, estos fotógrafos estaban diciendo que era una manera de vivir, no de sobrevivir.
En ellos la única supervivencia estaba en un hecho que no tuvieron en cuenta nunca: en cada una de sus fotografías estaba parte de su vida, no solamente la de sus fotografiados.

Es así, los fotógrafos somos parte real de nuestras fotografías.
No creo que debamos pensar que solamente aquellas fotografías que consideramos parte de nuestra obra expresiva son importantes.
Nuestras fotografías muchas veces quedan en manos de otros y allí estamos cada uno de nosotros.
Somos unos buscadores permanentes de eternidad.
Nos negamos a la muerte con cada uno de los disparos que hacemos en la máquina que tenemos en las manos.



( Entrevista realizada por Ileana Andrea Gómez Gavinoser )