© Miguel Navarro

 
 
 

Metáforas, máscaras y demás

Con esta máscara me veo mucho mejor,
con la anterior me confundieron muchas veces
con un intelectual loco.
Esta hace juego con mi vida rosa.
La verde la dejaré
para visitar a un falso ecologista.
Y la de la esquina, esa de hierro,
me la pongo cuando quiera pasar por insensible.
Tengo en el cajón del medio
una de cartón piedra,
me gusta llevarla en las noches de narices frías
con los miserables callejeros.

Hace poco me regaló mi amiga
una con forma de letras mudas.
¡Esa es increíble!
cuando tengo que hablar, calla.
Y cuando debo callar, parlotea.

Encontré en un closet ajeno una con gemidos morbosos,
me sirvió para las noches
en que me atrevo a vivir en celo.

Confieso, que una vez me puse una de falsa piadosa.
Era insuperable,
me sirvió para no aburrirme
en funerales y sermones santurrones.

Bueno, no quiero ir por la vida sin una
si me pillan desprevenido,
pueden decir que soy franco y transparente.
Y eso es absolutamente cierto.
Pero para creerme ustedes,
deben usar siempre su máscara de crédulos.


Nota:
Con estas obras que les adjunto, quiero mostrar de alguna manera lo que todo el mundo sabe, pero no se atreve confesar, por timidez, miedo, confusion, no se, tal vez...
Forman parte de una colección compuesta por 12 fotografías.
En ellas, la metáfora esta presente, dando pie a que el observador entre en reflexión con lo que tiene delante y lo que cree estar viendo.

© Miguel Navarro

 
 


© Miguel Navarro