© Ramón González Verdugo

 
 
 

"Pegar la frente contra el cristal y dejarse llevar por el traqueteo incesante ... juego hipnótico de imagen y sonido, lugar donde encontrar los recuerdos, pensar en el futuro, en alguien, en nada ... en definitiva dejarse llevar."

Un viaje cualquiera

Este proyecto surge como reflexión sobre algo tan cotidiano como coger un tren.
Los horizontes que se despliegan tras la ventana de un vagón así como el traqueteo hipnótico del tren configuran una escena congelada, descontextualizada y presentada en "un viaje cualquiera".

La serie esta compuesta de 220 (110 de cada lateral) imágenes, acompañadas del sonido capturado en el tren, las imágenes son retroproyectadas en dos pantallas enfrentadas.
La obra final tiene una duración total de 150 minutos, exactamente lo que duró el trayecto realizado para tomar las imágenes.

El resultado un peculiar mapa topográfico del horizonte que atraviesa un tren cualquiera, descubriendo nuevas historias congeladas y dejándolas atrás.

Ramón González Verdugo