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Este libro es el reflejo de una histórica exposición de
fotografía, que tuvo lugar en el MOMA de Nueva York
el año 1955.
Aquel año, bajo la supervisión de Edward Steichen, se
presentó una grandiosa exposición fotográfica.
Fue el reconocimiento público de que la fotografía
debía entrar en los museos.
La selección de las imágenes que formaron parte de
esta exposición, ocupó a Steichen tres años.
Él y sus ayudantes analizaron más de un millón de
fotografías de todo el mundo, mostrando finalmente 503
fotografías de 68 países y 273 fotógrafos,
hombres y mujeres, aficionados y profesionales, famosos y desconocidos.
El planteamiento de la exposición se centró en un recorrido
por la vida del ser humano, desde su nacimiento hasta su muerte, pasando
por todas las etapas y acontecimientos que la rodean:
el nacimiento, la niñez, la educación, la juventud, el trabajo,
la madurez, la sanidad, el matrimonio, la vejez, la alegría,
la tristeza, la muerte, ...
Es un gran homenaje al ser humano desde un punto de vista de amor hacia
todas sus manifestaciones.
Steichen es un humanista que cree en la bondad del ser humano y así lo
quiere representar en la exposición de su vida.
Como remate de la exposición, Steichen muestra su optimismo sobre
el papel que han de jugar las Naciones Unidas, como garante universal
de la armonía y justicia entre los hombres.
Con este planteamiento, de forma consciente, deja de lado todos los aspectos
negativos del ser humano, que no aparecen en la magna muestra fotográfica.
Así, la violencia, la guerra, la pobreza, ... únicamente son
mostradas de manera marginal.
The Family of Man, supuso un reconocimiento a multitud de fotógrafos de todo
el mundo.
Están presentes todos los grandes nombres de finales del siglo XIX y
la primera mitad del siglo XX.
Aunque se muestra el trabajo de gran número de fotógrafos
predomina, de forma no totalmente justificada, la presencia de un número
muy alto de fotógrafos estadounidenses.
De igual manera la muestra refleja, de manera abrumadora, la forma de vida
de lo que se denomina la sociedad occidental.
Estos aspectos no hacen disminuir el interés que, en su momento
y aún hoy, con perspectiva histórica, despierta
esta magnífica exposición.
Un libro histórico, que recuerda una exposición que marcó
el comienzo del reconocimiento de la fotografía a nivel mundial,
como forma de expresión capaz de transmitir emociones.
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