|
Hace algunos años, un amigo me facilitó unos negativos con retratos de sus dos hijos,
para que le hiciera en mi laboratorio de byn unos "posters".
Pasado algún tiempo me invitó a tomar una cerveza en su casa para mostrarme una cosa,
según el, sorprendente.
Una de las dos fotos había cambiado de color, presentando un tono ligeramente sepia.
Realmente, lo que el quería era que la otra que permanecía en byn fuese
también del mismo tono.
Seguramente lo que había pasado era un mal procesado de los positivos.
Probablemente las prisas o una cierta falta de control había dejado sin fijar y/o
lavar correctamente la copia que había "amarilleado".
Uno de los grandes problemas de la fotografía, en su parte comercial, es aparte de la
garantía sobre el número de copias impresas, la duración y
conservación de las mismas a lo largo del tiempo.
Los colecionistas y amantes del arte pueden estar dispuestos a pagar más o menos cantidad
de dinero por una copia fotográfica pero siempre queda flotando la espada de Damocles
sobre su durabilidad.
Las comparaciones con otras formas de arte (pintura, escultura)
promueven una crítica hacía la fotografía en este aspecto.
Al hilo de este asunto viene el libro que presentamos en este número de la revista.
Lamentablemente está en inglés, pero a lo largo de varios años he tratado
sin éxito de conseguir alguna publicación en castellano, exhaustiva, sobre el tema.
Normalmente aprendemos mucho de técnica, de revelado, de positivado, etc, pero descuidamos
esta parte importante del devenir fotográfico.
¿ Quién no se ha llevado alguna sorpresilla como la que comentabamos al principio de
este artículo ?.
Realmente aquello tuvo solución, con nuevo procesado de ambos retratos y un ligero virado
a sepia.
Pero debemos de tener en cuenta que este asunto no solo afecta a los positivos, sino también
a los negativos como proceso fotográfico que lleva sus pasos de revelado, baño de paro,
fijado y lavado.
Parece que los negativos están exentos de temas de conservación,
pero no es así.
El libro hace un preciso, y precioso, relato acerca de lo que es y como mantener una Colección,
de los primeros procesos fotográficos y de la estructura de los materiales.
Tras este conocimiento, se moja a fondo con los procesos de estabilidad de los materiales,
tanto en blanco y negro como en color.
Finalmente una concisa descripción de los deterioros, físicos y químicos,
así como una
descripción detallada de las causas principales de estos posibles deterioros.
Todos pensamos en la humedad, la luz, la temperatura, pero ... ¿ qué ocurre acerca de,
por ejemplo, insectos y roedores ? ¿ hemos previsto que al vecino de arriba se le rompa
una tubería ?.
Tomemos, pues, un poco de conciencia acerca de la conservación.
Nuestro valioso archivo de negativos y diapositivas, esos que duermen el sueño de los justos y
que procesaremos algún día cuando tengamos tiempo, se merece unas elementales consideraciones
que nos eviten sorpresas desagradables.
|