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Seydou Keita
Atrapada en la tela de la colcha
La mujer fue al fotógrafo dispuesta a dejarse retratar.
El solo acto de hacerlo, de meterse en aquel estudio, tenía algo de la
vieja magia de un "santa santorum", donde uno entregaba su
alma, o al menos, la dejaba a disposición del artista o mago, a su
ingenio o buen hacer.
Eso suponía dejar su voluntad en la entrada y disponerse a ejecutar el
rito que este desplegara.
Seydou Keita (fotógrafo autodidacta, activo en Bamako, Mali, entre
1949-1970) acostumbraba a colocar una de sus coloristas colchas como fondo.
El mismo reconoce que muchas de sus fotos se podrían fechar en función de
la tela que usó en una época determinada.
Puede ser que esta que vemos aquí formara parte, por tanto, de una serie
concreta, pero prefiero pensar que no la eligió al azar.
Una mujer con un cuerpo tan rotundo y hermoso requería un marco especial.
La más floreada y barroca de sus colchas.
Así que, después de desplegarla arrimó la silla para que la joven se sentara
y después de volver a mirar por el objetivo, tal vez, pensó que eso no era
suficiente y colocó un soporte en su lado derecho para apoyar su brazo,
acercando aún más, de este modo, la tela a su cuerpo.
El resultado no puede ser más impactante.
Podría recordar las obras floreadas de un Matisse donde la decoración vegetal
se pierde alrededor de las figuras o esas otras del pop pictórico de los
años 60 donde repiten una y otra vez, hasta la saciedad, el mismo motivo.
Keita afirmó no tener acceso a revistas francesas y americanas, por tanto,
es probable que las claves vanguardistas occidentales no contaran demasiado
en sus referentes.
Tampoco lo necesitaba, en su entorno, las mujeres de Malí aún hoy conservan
ese gusto por la vestimenta de vivos colores en atuendos muy personales con
estampaciones seriadas.
Pero la mujer no viste a la manera tradicional.
El pañuelo inclinado de su cabeza, el vestido, nos hablan de una moda venida
de fuera.
El contraste entre su ropa y el fondo refuerza la efectividad de la puesta en escena.
A Seydou Keita solo le faltaba disponer el gesto con el que debería ser
inmortalizada.
Y es precisamente lo forzado de ese cruce de brazos lo que también llama
poderosamente la atención.
Cuesta creer que un gesto tan afectado fuera habitual en ella.
Pero no parece sentirse incómoda.
Debió asumir que todo lo que se hacia en el estudio tenía poco que ver con
lo que se hacía fuera, que era función del fotógrafo disponer la pose más
adecuada al carácter del retratado; sobre todo, si se trataba de lucir mejor
las joyas y las uñas arregladas.
Esto último era algo que Keita gustaba de hacer, el colocar a sus retratados
en poses curiosas.
Era parte de su estilo.
Sabía que cuando entraban en su estudio la gente buscaba potenciar su mejor
imagen.
Lo que acababa resultando era la imagen que el fotógrafo proyectaba de ellos
mismos, y estos, dóciles, aceptaban con entusiasmo.
Pero en este caso quien parece ponerse en evidencia es el fotógrafo.
La colcha tiene tanto o más protagonismo que la muchacha.
Seydou Keita la dispuso de manera que parecía envolverla cual insecto atrapado
en la tela de una araña.
¿Lo consiguió? Basta mirar a los ojo de la mujer para descubrir cuan atrapado
se sintió el fotógrafo de su sensualidad y de la fuerza de su mirada.
Teresa Lañarova
La fotografía del mes de febrero de 2007, fue comentada el pasado 13 de febrero
de 2007 en la emisora de radio del Círculo de Bellas Artes de Madrid, dentro del programa de
fotografía "La cámara lúcida", que conducen Anael
García y Ana Schultz todos los martes de 20:00 a 21:00 horas en el 100.4 FM,
siendo el técnico de sonido Andrés Gutiérrez.
Puedes escuchar la grabación de este programa, dedicado a la
fotografía de Seydou Keita.
También puedes escuchar el tema Hawa Dolo
que pusimos de fondo en este programa y que corresponde a los músicos de
Malí: Alí Farka Touré y Toumani Diabaté.
Puedes escuchar esta emisora por internet en la siguiente dirección:
http://www.circulobellasartes.com/ag_radio.php#
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