Gustave Courbert




 

Nadar - Gaspard-Félix Tournachon


Tengo que reconocer que la técnica del retrato me fascina.
Tan sencilla y tan complicada a la vez, se han escrito páginas y páginas acerca del tema, tanto técnicas en cuanto a iluminación, equipo, objetivos, película, ... como personales, en cuanto a posturas, gestos, ... tendentes a obtener las mejores, dentro de la simplicidad, imágenes que reflejen y transmitan "de verdad" la personalidad del sujeto.
La personalidad que el fotógrafo quiera transmitir.
Parece tan sencillo que cuando nos enfrentamos a conseguir un buen retrato apreciamos la dificultad que encierra.

Una forma de aprender es observando y que mejor que observar los retratos realizados por otros fotógrafos.
Un buena muestra de ejemplos de cómo hacer nos la proporciona Nadar.
Algunos de ellos, simplemente impresionantes, toda una lección práctica que se engrandece si tenemos en cuenta la época y los medios con los que fueron realizados.

Precisión, sensibilidad, conocimiento, dominio ... son algunos de los adjetivos que podemos aplicar a estos retratos.
Focalizando gestos, posiciones, rostro y posturas corporales.
Además de fotógrafo, Nadar debía de dominar otras muchas técnicas, ya hemos visto la de caricaturista, entre las que me atrevo a aventurar un conocimiento de psicología práctica y de lenguaje corporal para conseguir estos resultados.
Realismo a ultranza, huída de cualquier misticismo o insinuación para reflejar los personajes tal y cual son.

No olvidemos que en su época la fotografía estaba prácticamente en sus inicios.
El reflejo de personalidad quedaba reservado a pintores desde hacía muchos siglos.
Nadar traspasa la frontera de la pintura.
Muchos de sus retratos se nos antojan, por su composición y disposición, pinturas en blanco y negro como las que se venían realizando hasta entonces.
El sujeto queda ya para la posteridad a partir de su paso por el estudio de este gran fotógrafo que, hasta hace unos días, reconozco era un absoluto desconocido para mí.


Ángel Luis Domínguez - Agosto de 2004