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Puesto de naranjas. Axochiapan, Morelos ( detalle )
Mariana Yampolsky

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Comentario
Al despertar, después de su primera noche en la ciudad de México
en el año de 1945, la joven norteamericana Marianne Yampolsky
Urbach, abrió la ventana de su habitación y vio maravillada
unas coloridas buganvillias y, según le contó a su querida amiga
Elena Poniatowska, en ese momento decidió que éste sería su país
y México ganó en Mariana a una de sus más importantes artistas
de la segunda mitad del siglo XX.
Desde su llegada, procedente de Chicago, Mariana Yampolsky se
incorpora al Taller de la Gráfica Popular en donde conoce y
trabaja con Leopoldo Méndez, Pablo O´Higgins y Alberto Beltrán,
entre otros; paralelamente a su actividad como grabadora estudia
pintura y escultura en la Escuela Nacional de Grabado, Pintura
y Escultura la Esmeralda.
Durante los 16 años que permanece en el TGP realiza una importante
obra como grabadora; además es curadora de varias exposiciones
internacionales del Taller y artífice del archivo gráfico con toda
la producción del mismo.
De 1962 a 1965 colabora intensamente en el Fondo Editorial de la
Plástica Mexicana junto con Leopoldo Méndez, participando en la
edición de libros sobre la obra de José Guadalupe Posada, el
muralismo mexicano y el arte popular. Sobre este último tema,
el libro llamado "Lo efímero y lo eterno del arte popular mexicano"
marca su debut como fotógrafa profesional, compartiendo créditos
nada menos que con Manuel Álvarez Bravo. Previamente había tomado
un decisivo curso en la Academia de San Carlos con la fotógrafa
Lola Álvarez Bravo, también había hecho fotografías de los miembros
del TGP, algunas de las cuales se publicaron y en 1960 realiza
su primera exposición en la Galería José María Velasco.
Como fotógrafa Mariana Yampolsky retrató los sitios más remotos
de México, su arquitectura vernácula y a su gente. Su primer
libro de autor fue "La casa en la tierra", de alguna manera
antecedente directo del ya clásico "La casa que canta" de 1982.
Del Sotavento de Tlacotalpan a la región Mazahua, de Oaxaca a
los pueblos olvidados de Hidalgo, Puebla, Morelos, etc. Mariana
va documentando con su Rolleiflex y, después con su Hasselblad
las fiestas religiosas y paganas, las casas de madera, de adobe,
de paja, cercas de pencas de magÜey, cultivos de maíz,
rostros de mujeres, de niños.
En las imágenes de Mariana percibimos el día a día del mundo rural
de México en sus múltiples actividades, en su pobreza material
y en su riqueza cultural, así como sentimos también su ternura
y dignidad.
Esta selección de fotografías de Mariana Yampolsky en "el Ángel
Caído" tiene el propósito de rendirle un modesto homenaje a
quien este 6 de septiembre del 2003 celebraría su 78 aniversario de vida.
( Comentario: Ernesto Peñaloza Méndez )
( Queremos agradecer la amabilidad y las facilidades que la Fundación Cultural Mariana
Yampolsky A.C. - en las personas de Francisco Reyes Palma, Antonio Bolivar y
Emma Cecilia García - ha mostrado para hacer posible la presentación de
este trabajo ).
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