Herbert List
Herbert List ( detalle )




Comentario

La primera vez que observé una fotografía de Herbert List me causó un gran impacto.
Se trataba de " La Pecera ".

Lo que me llamó la atención fue cómo el fotógrafo, con unos elementos tan simples ( una pecera con agua, un pez en su interior y el alféizar de una ventana con un paisaje marino al fondo ), consiguió una imagen con tanta fuerza, tan potente.
¡ Fue un descubrimiento !.

Pero después de la primera impresión de tan impactante imagen, comencé a reflexionar: la composición era excelente, la luz la adecuada, pero había algo más. ¿ Qué era ?. Había algo esencial que no era capaz de atrapar.

Tardé mucho tiempo en poder asimilar esta imagen.

Finalmente descubrí lo que para mí significó esa imagen: había algo que iba más allá de la fotografía, algo más amplio, más universal.

Era un objeto preparado por el fotógrafo que hacía pasar a mi mente de algo concreto ( una pecera ) a algo más abstracto: el mar, el anfibio origen del mundo, el resumen de nuestra existencia, ...

La lección que aprendí con las fotografías de Herbert List es que los objetos están delante de nosotros, únicamente tenemos que saber verlos y, como en el caso List, colocarlos de manera adecuada para que el impacto sea rotundo.

El que lleguemos a lograr la transcendencia que él consigue, es otro tema de amplia reflexión.

De su amplia producción hemos seleccionado la serie denominada por los estudiosos de su trabajo " Fotografía Metafísica ".
Para mí, este trabajo tiene un significado especial, son imágenes construídas por List, no son objetos o situaciones encontradas por azar.
Con esa elaboración, List lo que consigue es que sus imágenes se transformen en símbolos.

Sus imágenes hablan de algo más que lo que representan.
Esto hace que no podamos observarlas con un simple golpe de vista.
Si hacemos únicamente eso, nos quedaremos con la superficie de lo que intenta explicar.

Por lo tanto, estas fotografías exigen más esfuerzo al contemplarlas. En el análisis y en la reflexión, en resumen, en el trabajo del observador está la posibilidad de llegar a descubrir su esencia.

Un esfuerzo maravilloso, que será recompensado con creces.

¡ Una delicia para los sentidos y para la mente !



Comentario: Manuel Rodríguez