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Horacio Coppola ( detalle )

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Comentario
Siempre ha sido difícil para un fotógrafo el reflejar la ciudad donde vive.
Siempre han sido los fotógrafos de otros lugares los que han sabido reflejar mejor la vida de una ciudad.
En el caso de Horacio Coppola este aforismo no se cumple.
Desde el principio Horacio paseó, observó y retuvo con su cámara su Buenos Aires.
Dándose la circunstancia de que en la ciudad que reflejó en sus imágenes, estaba
en plena evolución.
Este tema es un clásico en la fotografía, reflejar lo que se muere, desaparece, siendo
sustituido por algo nuevo.
Siempre el tema me ha resultado atractivo.
Siempre se conjugan dos importantes elementos: por un lado dejar constancia para el futuro
de algo que fue y que ha dejado de existir y por otro la nostalgia de un tiempo pasado.
Si además, como en este caso, el fotógrafo es un gran fotógrafo el resultado
final no puede ser mejor.
Horacio Coppola, estuvo siempre en contacto con las vanguardias europeas en lo que a la
fotografía y al arte en general se refiere, tanto por sus contactos como por sus
continuos viajes a Europa.
Puede ser considerado como un autodidacta en cuanto al aprendizaje de la técnica fotográfica,
pero no le encaja ese calificativo cuando se trata de su manera de ver y componer fotográficamente.
Todas las corrientes europeas son sugeridas en sus magníficas imágenes: Atget,
Rodchenko, Brassaï, ...
En resumen, la obra de Horacio Coppola es una maravilla, que nos muestra una época pasada
de una forma clásica, con una sutileza y una elegancia fuera de lo común.
Da gusto pasear nuestra mirada por trabajos como los de Horacio Coppola.
Todo un ejemplo a seguir aún hoy en día.
Comentario: Manuel Rodríguez
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