¿ Hay fotografía de consumo ?

 

Vivimos en un mundo invadido por las imágenes.
Éstas nos rodean por todos los lados: periódicos, revistas, televisión, cine, vallas publicitarias, señales de tráfico, ...

¿ Por qué se emplea tanto la imagen ?
Porque la asimilación del mensaje es más rápida e intuitiva que el mensaje escrito.
Hoy muchas personas que tienen dificultades para leer un libro, que sin embargo consumen diariamente multitud de imágenes.

Para los difusores de estas imágenes, el objetivo es que el mensaje llegue lo más rápido posible al mayor número de personas.
En general con una única finalidad, aumentar el consumo de cualquier producto.

En este proceso, la fotografía también se convierte en un producto de consumo.
Han de producirse continuamente imágenes, pero éstas han de ser fácilmente asimilables por las personas destinatarias del mensaje, por lo que se convierten en objetos de consumo masivo.

Estas circunstancias están haciendo que cada vez más se elimine de las imágenes una de sus cualidades: su carácter informativo, para dejar exclusivamente su carácter motivador.

Claudio José María Altisen en su obra "Alfabetización visual", plantea que la escuela de hoy en día está alejada de los medios que utiliza la publicidad, la televisión, ... y pretende con otros medios -tradicionales- interesar a los niños y jóvenes, cosa que en general no consigue, por lo que propone que la escuela debe utilizar los mismos medios que sus competidores para conseguir la atención de los muchachos.

Siguiendo el planteamiento de Altisen, en esta revista pretendemos apoyar ese otro papel que la fotografía ha jugado a lo largo de su historia, su carácter informativo y que sirva para hacer pensar, reflexionar.

¿ Qué hay que hacer para ello ?
Pues nada especial, lo que hemos hecho siempre, hacer buenas imágenes, pero llenarlas de contenido.

Contra las imágenes que plantean la uniformidad y el aislamiento, debemos producir imágenes que muestren la diversidad y la solidaridad.



Hombre - La Colonia
Jorge Liporace