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XI - El acto religioso
La boda es relajada, amable, informal.
Un coro de mujeres jóvenes enriquece el acto religioso con sus rumbas.
Los niños juegan durante el servicio religioso.
Tienen lugar expresiones espontáneas de júbilo entre los asistentes.
El cura aconseja al novio:
"Los hombres y mujeres no debían andar solos en el desierto del mundo ...
Pedro sal con tus amigos, pero también invita a tu mujer a cenar ...
La novia no debe llevar la contraria a su marido en público, pero el novio tiene
que acordarse de que hoy en día, las mujeres también llevan pantalones y que
debe estar orgulloso de que su mujer salga y trabaje en el mundo exterior a la casa."
En el intercambio de anillos, Pedro lee una frase breve:
"Traigo este anillo, que no tiene principio ni fin, como mi amor, y es para ti."
Hay aplausos y se busca la colaboración económica de los hombres, para cubrir los gastos de la boda.
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