Nací en el número 7 (hoy 43) de la plaza de Santiago de Estella (Navarra), en el mismo lugar en el que vieron la primera y la postrera luz mi padre, mi abuelo, y así, sucesivamente, hasta una fecha imprecisa de comienzos del siglo XVIII.

Mi primer llanto surgió en la transición del invierno a la primavera, el 16 de marzo de 1947, coincidiendo con el brote de las hojas de los tilos de la plaza.

Me inicié en la fotografía muy joven, de la mano de un tío, Gabino Sanz Hermoso de Mendoza, el cual procedía de los tiempos heroicos de la fotografía, cuando los aficionados preparaban en casa los reveladores y fijadores, y tras ver aparecer en la placa de vidrio la imagen latente, la aliñaban con vinagre para poder degustar de ese instante de luz capturado para siempre.

Mi tío, peletero de profesión, dejó una extensa obra de carácter costumbrista, en la que reflejó la Estella de la primera mitad del siglo XX.

Por circunstancias de la vida, y tras pasar varias décadas apartado de la fotografía, la retomé con una Canon EOS, y desde hace año y medio he descubierto las posibilidades que ofrece la fotografía digital.

Mi pretensión es muy modesta: dar a conocer la Estella de hoy y de ayer, a través de reportajes sobre su historia, arte, costumbres, y, también, sobre el día a día de la ciudad, en los cuales la fotografía ocupa un lugar fundamental.


La dirección de correo de Javier es: j.h.mendoza@wanadoo.es

y su página web: http://www.javierhermosodemendoza.com




Javier Hermoso de Mendoza