Mesa en la que se servía el vino.
Sobre ella, en la pared, una cepa flanqueada por una pareja de layas: antiquísima (quizá la más antigua) herramienta para voltear la tierra. Sobre la cepa, a la derecha, un pulverizador de azufre.


Dentro, en la improvisada taberna, una mesa especial de madera con un desagüe en el centro, y un depósito rectangular de hierro esmaltado con entrada y salida de agua, en el que se enjuagaban los vasos, servía de mostrador.