|
... y sin queso, pan y vino, tampoco.
... y aprovechábamos estas fiestas para poder probar un
alimento, el queso, que no veíamos el resto del año, a
excepción de aquella pasta cremosa y salada, de olor
pestilente, que en grandes latas nos enviaba "la ayuda
norteamericana": nuestro magro "Plan Marsall".
|