Navegar por territorios de miseria humana, con peligro de naufragio inminente, sólo fue posible a través del contacto con los pacientes.

Las inexorables relaciones de afecto y amistad que nacieron de él y la incapacidad de responder ante una asfixiante demanda, marcaron el rumbo del trabajo.

Los entrañables pacientes son los únicos hacedores de este trabajo.


bosque


enebea