© José Ortega


Casas abandonadas pueden parecer un palacio según en qué ciertas condiciones.
Algunos desesperan, algunos intentan conservar sus tradiciones, algunos se integran, algunos no ... pero todos miran, buscan un futuro que hay que ir hallando día a día, sin cejar en el empeño, con tesón y perseverancia.
La vida es dura con ellos, y todavía lo seguirá siendo por un tiempo que se les antoja indefinido.