© José Ortega


Los mismos plásticos que aceleran el crecimiento y protegen las fresas sirven para emular una tienda de campaña donde guarecerse, un lugar donde, a duras penas, encontrar la tranquilidad, donde reunirse con sus pensamientos, donde soñar.
Infraviviendas, lugares deteriorados son muchas veces suficientes, no hay otra cosa.