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© José Ortega
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Cualquier lugar es bueno para descansar un momento, incluso
el santo suelo con apenas unos harapos que mitiguen su
dureza y frialdad.
Su mundo es el trabajo, cuando lo hay, y un espacio, sin
muchas pretensiones donde estar tranquilos por unos
momentos, esperando el día siguiente que
llegará en seguida ...
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