Mi pequeña aventura comenzó un día de mediados de junio. Había quedado con unas amigas para planificar un viaje a Marruecos. Nada mas empezar aparecieron por el salón dos amigos y charlando sobre viajes, nos dijeron que ellos se iban a Cuba en verano. Cuando nos contaron el plan de viaje nos pareció estupendo, aunque en ese momento no teníamos una conciencia exacta de lo que significaba ir de brigadista.
El viaje a Marruecos se quedó en agua de borrajas y pasamos a planificar el viaje a Cuba. Mientras tanto, nos surgieron dudas. ¿ No será un tema demasiado político ? ¿ No exigirá demasiado compromiso ? ¿ Qué se yo sobre Cuba ? ...
Poco a poco, las dudas se fueron disipando y cada vez me quedó más claro que para mí era una gran oportunidad para conocer ese país de una forma diferente a la de simple turista.


Brigada española con los niños de Guayabal.