Bagdad


Todos los días nos llamaban de todo el mundo sobre todo de habla hispana. Argentina de manera especial. Países que no desplazaron periodistas conectaban con nosotros, cuando salíamos a algún lado siempre dejábamos de guardia a uno de nosotros con el teléfono vía satélite, el resto de los teléfonos estaban inutilizados. Es increible la cantidad de noticias que hemos podido lanzar al mundo, siempre de aquello que habíamos visto, que habíamos constatado. Lo que te permite al mismo tiempo es dar tu opinión, no dar la visión de un periodista, que es narrar los hechos tal y como él lo ve, sino que incluyes la carga política de por qué estás allí.
¿ Vosotros teníais una buena información de la situación ?
En cierta medida teníamos más información que los periodistas, estábamos en un hotel pequeño de cuatro plantas. No estábamos mas que la brigada y un grupo de periodistas españoles y estuvieron con nosotros hasta la mitad de la guerra. Hasta que el gobierno iraquí les obligó a reunirse con el resto de la prensa. Nosotros como brigada teníamos acceso a muchos sitios que a los periodistas no les llevavan o les llevaban más tarde. Si se producía un bombardeo en un barrio nos íbamos para allí. Nos permitían ir. La prensa internacional iba al día siguiente o cuando a ellos entendían que era el momento de ir.