|

Aroldo Lewy
© Ileana Andrea Gómez Gavinoser
|
Nuevamente aprendí muchísimo mientras trabajaba, pero no me decidí
a ingresar en la Facultad de Arquitectura por miedo a esquematizar
mi pensamiento y a apartarme finalmente del arte de manera definitiva.
Este instinto ( no inteligencia ), a partir de este hito construyó mi
ámbito y regresé a mi verdadero amor ( no sin nostalgias ), lo que se
verá más adelante y en donde se podrá observar una ambivalencia que con
el tiempo no intenté combatir, sino que, por el contrario, fusioné con
profunda felicidad, puesto que logré lo que pocos artistas: enriquecer
campos separados y aparentemente opuestos.
Aquí comenzó mi búsqueda interior, haciéndose cada vez más notoria la
presencia del escultor, que no me abandonó más, y hasta el día de hoy.
Aunque he buceado en lo más profundo, manifiesto con total sinceridad
que desconozco el origen de mi inclinación hacia la expresión tridimensional
que, según recuerdo, poseía desde niño.
Recuerdo como si fuese ayer, que excavaba en el jardín para obtener tierra
y con ella realizar autos, barcos, soldados y todo objeto que una vez seco,
servía para mis juegos.
Tal vez prosigo hoy aquellos juegos iniciados con total inocencia pero como
una mezcla ya de intelecto y de impulso unidos a la búsqueda de un ser
trascendente e inmanente.
|
|