Aroldo Lewy
Aroldo Lewy
© Ileana Andrea Gómez Gavinoser


Llegó por fin el guía, encarnado en la persona del siempre muy querido y recordado maestro Alfredo Bigatti.
Él supo templar mi guitarra haciéndolo como lo hacían los viejos y venerados Maestros; seguí sus consejos y pasos fielmente.

Esas huellas ya holladas por él y recorridas nuevamente por mí, me permitieron conocerlo en profundidad en sus condiciones y formalidades estéticas, ahondando en su espíritu hacedor.

Mi hasta entonces ociosa y divagante orientación, encontró un andador seguro y un molde al que atenerme que me dio, por consiguiente, la seguridad que hasta ese momento no tenía y a la que aspiraba intensamente.

A partir de este hito, intenté aisladas invenciones, las primeras sentidas a la manera " bigattiana ".
Estos encuentros fueron defectuosos, en los que concurren resabios y gestos personales que, como tales ( esto lo advierto ahora ), en su momento me desesperaban por " no coincidir " con mis objetivos.