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Môme Bijou.
Bar de la Lune, Montmartre, 1932
Brassaï

The Perfect Parlourmaid
Bill Brandt

Excavando, 1940
Lou Stoumen
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14 - El flash electrónico y sus funciones.
El flash electrónico es un recurso fotográfico para el momento de la toma,
consistente en una fuente lumínica móvil, casi siempre acoplada a la
cámara, que nos permite trabajar cuando la cantidad de luz ambiental es
insuficiente para la sensibilidad de la película, cuando necesitamos
complementar la iluminación existente, o cuando queremos llevar a cabo
algún tipo de alumbrado especial.
Actualmente existen en el mercado dos tipos de flash electrónicos distintos,
el manual y el automático, teniendo no pocos modelos ambas particularidades.
Sin embargo, antes de tratar sobre cada uno de ellos explicaremos un aspecto
que es común a ambas maneras.
Como el destello de este tipo de flash es sumamente preciso, cuando laboramos
con él no tenemos la libertad de escoger a gusto el tiempo de
exposición, debiendo colocar el lapso de sincronización indicado, que en casi
todas las cámaras modernas es de 60 ó 125 fracciones de un segundo,
obturación la cual para ser reconocida viene marcada con una x, con el símbolo
de un relámpago, o coloreada diferente de las demás velocidades.
Volvamos con nuestras dos modalidades.
La manipulación de flash manual se hace relacionando tres factores que son los
siguientes: la sensibilidad de la película, la distancia existente entre el
motivo retratado y el binomio cámara-flash, así como la abertura del diafragma;
ahora bien, teniendo en cuenta que el destello del relámpago en este caso es
siempre de la misma intensidad, y que no se puede modificar la velocidad del
obturador, solo nos queda el recurso del diafragma para controlar la exposición,
el cual abriremos en la medida que alejamos la combinación cámara y flash del
objeto que vamos a tomar, y lo cerraremos según nos acercamos a éel, en
base a un número guía que lo proporciona la sensibilidad de la película;
trayendo actualmente todos los modelos de flash una tabla numerada móvil en su
respaldo que nos informa esta relación.
El caso del relámpago automático es más fácil de manejar, este tiene un sensor
que detecta la cantidad de luz reflejada por el sujeto fotografiado, y corta el
destello cuando la exposición alcanzada es la correcta; para utilizarlo se coloca
el diafragma en una abertura fija que depende de la sensibilidad de la película y
de la potencia del flash, a partir de entonces el sensor ajustara por su cuenta la
duración del centelleo según la distancia del motivo tomado.
Cuando el flash se halla colocado directamente sobre la cámara su uso presenta dos
problemas característicos, que son iluminación plana con escasas áreas sombreadas,
y pupilas rojas por llegar la luz hasta la retina; estos inconvenientes se pueden
solucionar de varias maneras, siendo las tres más sencillas las siguientes: alejar
el flash de la cámara, sosteniendo esta con una mano y nuestra fuente lumínica con
la otra, necesitando para ello un cable extensor; mover el cabezal del flash hacia
arriba para rebotar la luz en el techo, bañando esta desde lo alto al motivo; y
utilizar alguna superficie traslúcida, como puede ser un pañuelo blanco, para
colocarlo sobre el cabezal del flash, de manera que difumine la iluminación;
siendo necesario en estos dos últimos casos abrir algunos pasos extras el diafragma
por la luz perdida.
Además de su uso convencional de alumbrar espacios oscuros nuestro artefacto en
cuestión nos sirve para otras varias finalidades, como puede ser rellenar las
sombras demasiado negras que produce el sol del medio día en el rostro humano;
o realizar gráficas que entran dentro del concepto de los efectos especiales, como
es el usar una velocidad de obturación más lenta de lo indicada, que genera dos
exposiciones sobre la película, una primera correcta con la impresión nítida captada
durante el destello, y otra segunda luego que el relámpago ha pasado, subexpuesta y
fantasmal; o la repetición a altísima velocidad del centelleo con el obturador
abierto, que nos registrará en sucesión las distintas posiciones de un objeto en
movimiento en un mismo fotograma, siendo necesario para ello un tipo sofisticado
de flash.
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