Chez Mondrian, París - 1926
André Kertész



Paisaje cerca de Essen, hacia 1930
Albert Renger-Patzsch



Orgasmo racial
Josep Renau



The Tetons and the Snake River, 1942
Ansel Adams


1 - La composición en la imagen fotográfica.

Demos inicio a este estudio por el tema que consideramos debe ser el primero, definir con nuestras palabras lo que es la composición fotográfica, para seguidamente analizar en detalle dicho concepto.

La composición es el orden que le demos a los distintos elementos visuales que conforman una imagen fotográfica, con el fin de dar a entender de la forma más clara posible la idea que queremos comunicar.

En lo dicho hemos expresado dos ideas. La primera nos indica que la composición es la forma como consciente y voluntariamente distribuimos, dentro del área que va a constituir la fotografía, las diversas unidades gráficas que integran la imagen; esto se puede hacer de tres maneras distintas que en cierta medida es factible combinar. Si tenemos el dominio de la escena que vamos a tomar, es decir, si somos nosotros los que montamos las piezas, como es el caso de un bodegón o de una modelo en un estudio, moveremos estas físicamente a nuestro antojo hasta que la imagen armada sea la deseada. Pero si en cambio nos hallamos en el mundo real, registrando hechos y sucesos sobre los que tenemos muy poco o ningún dominio, la composición la haremos principalmente por medio del ángulo de toma que elijamos, la espera del momento preciso en el cual las partes se acomodan, y la distancia focal de los lentes; factores estos que causan que tanto las posiciones, como las relaciones que se establecen entre los diversos elementos fotografiados dentro del encuadre, puedan ser de muchas maneras posibles. Por último, también podemos armar la composición en el laboratorio analógico o digital, modificando, reuniendo o separando imágenes, por medio de los recursos de la edición, el montaje y los efectos especiales, que nos permiten realizar toda una amplia gama de alteraciones creativas sobre el registro original.

La segunda idea de la definición se refiere a la finalidad de este ordenamiento de las piezas, la cual es hacer lo más comprensible posible, lo más fácil de entender, el mensaje que el fotógrafo quiere hacer llegar a todos aquellos que observen su obra. Una vez alcanzado este punto debemos hacer notar que no estamos utilizando los conceptos de belleza ni armonía como valores de la composición, ya que los hemos subordinado a otra razón más importante, la cual es la eficacia en la comunicación del mensaje, de manera que solo se hará uso de ellos si facilitan de algún modo la comprensión de la idea que queremos expresar, circunstancia que no siempre sucede. Tiene sentido la búsqueda estética si nuestro objetivo es incentivar en el espectador sentimientos de admiración, ansías de posesión o deseos de preservación de lo mostrado, como sería el caso de fotografías que dejen ver las riquezas arquitectónicas del centro histórico de una vieja ciudad, o la lozanía de unas frutas maduras y multicolores expuestas en una mesa bien servida; pero estará fuera del lugar y será contraproducente esa misma belleza, si nuestro propósito es denunciar cualquier situación no justificada que debería ser corregida, como pudieran ser imágenes de niños mendigos hurgando en un basurero municipal, o los estragos de la guerra en una ciudad luego de un bombardeo nocturno.










Madre migrante. Nipono, California 1936.
Dorothea Lange