En 1985, el periódico Antena Semanal difundía la siguiente noticia:
"En el duro litoral coruñés, en plena Costa de la Muerte, se encuentra el pequeño
puerto de Camelle. Algo menos de dos mil almas y una economía basada en la
pesca y el marisco. Cosa corriente en Galicia. Pero Camelle tiene algo más: Man -hombre-,
un alemán que, afincado allí hace 22 años, encontró su paraíso
perdido entre la fuerza salvaje de las olas y la maleable roca marina.
Solitario y tal vez lúcido, ha creado en Camelle un museo de arte vivo".
Fotografías: Enrique Macía López
El 12 de marzo de 2006, el periódico La Voz de Galicia, publicaba un artículo
de Manuel Sánchez Dalama, en el que se decía:
"A Manfred Gnädinger le hallaron cuando ya habían transcurrido varios días de su
solitaria muerte. No se le practicó la autopsia. ¿Para qué, si todos sabían que el
hombre padecía de la circulación y en las últimas semanas sufría una aguda
depresión?
De habérsele hecho la autopsia tal vez los patólogos hubieran hallado en sus pulmones
demasiadas evidencias del chapapote que durante más de un mes se vio obligado a respirar,
cercado en su caseta por el letal petróleo del Prestige; los que, mascarilla por medio,
respiraron durante algunas horas al día el insoportable olor del chapapote saben bien
a lo que me refiero.
La muerte por intoxicación paulatina y evitable es algo demasiado prosaico; más poético
resulta divulgar la idea de que Manfred falleció de tristeza, con lo que la
responsabilidad de su muerte recae sobre sí mismo y, además, éste es el tipo de
sufrimiento que se espera en un artista genuino."
Fotografía: José Manuel Casal
En el otoño de 2006 ha iniciado su andadura la Iniciativa Man de Camelle,
a quienes hemos realizado las siguientes preguntas:
¿Cuándo aparece Iniciativa Man de Camelle?
La inciativa surge luego de casi cuatro años viendo cómo el legado de este hombre se
destruye conscientemente en su propio pueblo, mientras fuera crece la expectación
por su figura: en 2004 el cineasta francés Noel Namëre hizo un documental sobre su
vida y el Prestige, este documental se emitió en la tv publica francesa pero en España
no ha logrado entrada; 28 pintores de Baleares editaron un libro en común, dedicado
a Man, que nadie ha visto por acá; 34 pintores reconocidos subastaron obras personales
para destinar lo recaudado a su museo, y tampoco se ha visto nada; Joan Isaac, el
cantautor catalán, le compuso una canción que en enero de este año grabó junto con
Ana Belén; idem otros grupos musicales como Banda Inaudita; la pintora burgalesa Rosa
Palacios pintó una serie de cuadros en su memoria; la libreta de Miguel de Lira aún
hoy sigue cosechando apoyos en Internet; esta semana sale al público en Galicia
un libro "A pegada de Man" (editorial Xerais), escrito por el poeta Xoan
Abeleira; en octubre la tv alemana filmará un documental sobre su vida y obra en la
Costa da Morte; y algún otro etc. andará por ahí.
Mientras esto ocurre el museo de Man está cada día más abandonado, su obra pictórica
y escrita se deteriora, su propio dinero (120.000 €) está punto (si no lo ha sido ya)
de ser requisado por Hacienda; y algún otro etc., todo fruto de las indefiniciones
administrativas.
"Nadie es profeta en su tierra", pero esto es demasiado, y a algunos nos ha
parecido que algo debe hacerse y de la forma en que Man lo haría.
¿Cuántas firmas esperáis recoger? ¿Cuántas hacen falta?
La recogida de firmas se está haciendo según lo establecido en la Ley 4/2001,
reguladora del derecho de petición. Pueden ser cinco firmas o cinco mil, eso
lo dirá la gente (ésta no es la "ley de inciativa legislativa popular",
que exige 15 mil firmas) pero la administración debe responder a la petición en un
plazo de tres meses.
Se trata de intentar que la máxima autoridad de la Comunidad actúe y, tal vez,
se haga justicia.
Utilizar los mecanismos que nos brinda el estado de derecho para que se rectifiquen
las barbaridades.
¿Qué representa para vosotros la figura de Man después de estos años?
Ecologista, humanista, artista: integral y radical, hasta las últimas consecuencias.
Un "bicho raro" en esta sociedad de consumo donde el dinero y la vanidad
son rey y reina; un "pepito grillo" susurrando verdades elementales en la
conciencia de cada uno de nosotros; un mártir, suicidado por la ambición y el lucro ...
en ocasiones podía ser alguien difícil de tratar, pero en él vivían la inocencia y
el amor por todo lo vivo.
No era Cristo ni mucho menos, pero merece que se respete su pequeña aportación, su
llamada de alerta, a la conciencia colectiva.