La tripulación del "Francisco y Catalina",
el 31 de agosto de 2006 a su llegada
al puerto de Santa Pola en Alicante, España
Fotografía: Joaquín de Haro



 
 

Ética en el siglo XXI

El diccionario de la lengua española da para el término ético, ca, las siguientes definiciones:
1. adj. Perteneciente o relativo a la ética.
2. adj. Recto, conforme a la moral.
3. m. desus. Persona que estudia o enseña moral.
4. f. Parte de la filosofía que trata de la moral y de las obligaciones del hombre.
5. f. Conjunto de normas morales que rigen la conducta humana. Ética profesional

Pero estas definiciones, como todas, resultan frías y ambiguas e incluyen otros términos también ambiguos como moral.

Por eso queremos hacer un pequeño ejercicio para recordar lo que significa el término ética, algo que en el siglo XXI parece que está desapareciendo de los actos humanos.

Viernes, 14 de Julio de 2006, Mar Mediterráneo, a 100 millas de la isla de Malta.
Un barco pesca gambas, el barco tiene por nombre "Francisco y Catalina", en él van 10 marineros españoles.
Es un barco pequeño tiene 25 metros de eslora y va cargado con los aparejos de pesca, quedando una superficie disponible de 50 metros cuadrados.
Es mediodía y hace calor.

El segundo patrón del barco avista una barca a la deriva en la que se agolpan 51 personas.
Llevan dos días sin comer y sin beber.
Son 43 hombres y ocho mujeres, entre ellas dos embarazadas y una niña de dos años.
Éstos les hacen señas para que les auxilien.

Los marineros pide auxilio por radio para que otros barcos o las autoridades de Malta recojan a los 51 náufragos (inmigrantes sin papeles).
Lo intentan durante seis horas y no consiguen tener respuesta afirmativa ni de otros barcos ni de la autoridades.

Al llegar la noche el capitán, después de realizar una votación entre la tripulación, ordena recogerlos y los hacen subir al barco.

Toman rumbo a la isla de Malta pero las autoridades se niegan a aceptar de desembarco de los inmigrantes y detienen el barco a 12 millas del puerto de La Valeta, impidiéndole el acceso al puerto.

El barco es inmovilizado siete días y medio, vigilado por una patrullera.
Durante los cuales las 61 personas deben convivir en el reducido espacio disponible en el barco.
El cocinero algo desbordado por tener que cocinar diarimente para 61 personas.
La tripulación duerme dos horas diarias, hacen guardias por la noche, por si alguno necesita cualquier cosa.

¿Qué ocurre en esos días?
Se está negociando por las cancillerías de varios países cómo han de repartirse los inmigrantes, aunque legalmente correspondería a Libia y a Malta (por este orden) hacerse cargo de los inmigrantes.

Inicialmente la distribución es: Malta 8, Libia 10, Italia 10, España 15, Andorra 8.
Después de días de negociaciones, el 21 de julio, se llega a un acuerdo de reparto: Malta 5, Libia 0, Italia 12, España 29 y Andorra 5 y a partir de ese momento los inmigrantes son repartidos por Europa.

El capitán del barco, José Durá, dice:
"Antes de esto, cuando veía imágenes de pateras en Canarias pensaba: "Que los devuelvan a su país", pero cuando les vi de frente, cuando miré sus caras y vi a aquellas mujeres, a aquella niña y a aquellos hombres valientes, me cambió el chip.
Lo tienen muy difícil y no se lo ocultamos en el barco, pero me gustaría que tuvieran una oportunidad."

Los inmigrantes escriben una carta a la tripulación: "Gracias por salvarnos la vida, ... llevábamos cinco días en el mar, teníamos hambre y no sabíamos donde estábamos ... gracias, fue una buena idea."

La tripulación relata la despedida:
"Lloraban, nos abrazaban, se iban felices."
"Hemos hecho lo que teníamos que hacer. Estamos agotados, pero tenemos la conciencia muy tranquila."

Como casi siempre la vida, los seres humanos, sabe explicar, con su forma de actuar, los conceptos complejos mucho mejor que los libros.
Con este bello cuento hemos podido comprender lo que significa ética, moral, solidaridad y dignidad.

Gracias a José Durá, Álvaro Domínguez, Jaime Valero, Miguel Bayón, José Pascual, Manuel Pérez, Bautista Molina, Ramón Marcote, Antonio Baeza y Jesús Meniña que nos han enseñado tantas cosas.


Manuel Rodríguez
Agosto 2006



 
 


Varios inmigrantes descansan en la cubierta del pesquero.
La imagen fue tomada por el capitán José Durá
con su teléfono móvil.