Fotógrafo: Michel Wooley
Chica: Christina Kruse

Hay dos puntos de atención en la imagen, y un marco.
El marco es el compartimento del tren y los focos la chica y el cuadro de las flores.
Un marco recurrente ? ..., tenemos un marco de la escena, tenemos un marco del cuadro; no vemos los ojos de la chica, escapan fuera de la foto y sin embargo los ojos son la vida, acaso las flores en su marco la conservan ?.

La historia que nos cuenta esta foto puede ser la de un viaje sin ventanas, un viaje sin las vistas, sin duda que hay una ventana que no cae dentro de la foto, sin duda que entonces habría vistas, pero es la foto de una belleza que no mira a la cámara, es la foto de unas flores dibujadas, encuadradas doblemente por la cabina del tren, por el marco del cuadro, enmarcada la vida de esta chica en un viaje tan despoblado ...


Fotógrafo: Michel Wooley
Chica: Christina Kruse

La espera, el cielo, la chica y el tren que está por llegar. Uf!, tantas cosas juntas... casi todo esté encerrado en esta foto, parece que no quiere dejarse nada en el tintero, y no lo hace.

El cielo nuboso con su promesa del agua, posiblemente el viento, unido a la promesa del viaje... son tantas sensaciones juntas que casi cuesta digerirlas y sin embargo todas ellas confluyen y se resumen en una: la vida.

Pero no puede haber vida sin alma y el alma la pone la chica; tratándose de vida casi es más probable que su símbolo sea una mujer.
La chica es la vida, la esencia del mensaje y al mismo tiempo su testigo, testigo y esencia.
El lector decidirá si se trata del amanecer o ...