Crónica de una guerra anunciada

Desde el 11 de septiembre del 2001 se viene anunciando una guerra.

En estos momentos, después de pasar las Navidades y después de la llegada de Santa Claus a los países occidentales, parece que ha llegado el momento.
Los preparativos contiúan.

Como al parecer nadie en este mundo tiene el poder de convicción necesario para evitar esta nueva tropelía, nos atrevemos a sugerir al Sr. Bush una idea brillante.

Es la siguiente:
Sr. Bush coja a los señores Blair, Aznar y Berlusconni y váyanse todos juntos a las montañas de Nevada, háganse acompañar de sus ejércitos y de los altos ejecutivos de las multinacionales que les financian las campañas electorales y les dictan las medidas que han de tomar día a día.

Una vez allí comiencen a jugar a la guerra, pero de mentira, como cuando éramos pequeños.

Creo que al no haber disfrutado ustedes de esos juegos infantiles, en su momento, es por lo que hoy quieren jugar a la guerra, pero ahora de verdad.

Váyanse y juegen y déjennos tranquilos al resto del mundo.

Comentario: Manuel Rodríguez