Ileana Andrea Gómez Gavinoser



Yo quiero rendir homenaje a la naturaleza
de un cielo
       prendido como la noche de tibias luces
   desde el tiempo claro de territorios inconclusos atravesados por
noches vírgenes
     Y dejar que pase un Pegaso alado encendido de llamas
de fuegos taciturnos
todo es como aquellas velas que titilan durante los seis meses o los seiscientos años
para servir de vigía a un sueño que debe despertar en la austral aurora del pensamiento
         de cientos de mundos
   que han de nacer
      como las constelaciones de soles
         que siguen su camino hacia el fin
último de esa oquedad transitable para el hombre
en el vuelo desconocido del espíritu.