


Me veo reflejado en tu piel
Mis primeras fotografías fueron hechas a un niño.
No era eso exactamente lo que imaginaba en mi mente antes de tener una
cámara por primera vez en las manos, pero luego me di cuenta de
que nada ocurre casualmente.
Supongo que todos pensamos cuando la vida
aún es algo inexacto que amanece, que encontraremos seres humanos
maravillosos, y cierto es, pero he comprobado que no son aquéllos
más infantiles o con más espíritu de niño,
sino aquéllos que siguen conservando un halo de luz en la mirada
que continúa incorrupto e impredecible.
En esta fotografía
que les presento ocurre todo lo contrario. Ocurre que, a pesar de la
cortísima edad, hay algo que ya ha sido extirpado, robado,
extraviado para siempre. Espero de algún modo invitar a una
reflexión sobre lo qué es la niñez y la inocencia.