Lo que rescata el ojo de la oscuridad
Entrevista a Teresa Matas (1947)
Isabel Cadevall
Es a partir de los años 60-70 cuando artistas como Louise Bourgeois, Nancy Spero y Valie Export, entre otras, comienzan una reflexión sobre el papel de la mujer y el profundo desequilibrio social vivido por ésta hasta entonces, tanto en su esfera íntima como en la vida pública. Las artistas convierten a la mujer en el tema central de su obra, sumergiéndose en la exploración de lo femenino en todos los niveles. Es en ese contexto donde se desarrolla el trabajo de Matas, que utiliza el imaginario femenino, centrándose generalmente en "las telas" como medio de expresión en sus obras. Estas se enmarcan en el amplio registro de los llamados "nuevos medios": instalación, vídeo, fotografía y performance. Así, a lo largo de los años, su trabajo ha ido adquiriendo un peso específico, situándola actualmente como la artista más valorada de su generación en las Baleares.
Teresa Matas ha expuesto regularmente tanto en galerías como en
ferias de arte, en España y en el extranjero. En 2005, el Govern Balear
le concedió el Premio Ramón Llull y en 2007 el Casal Solleric
de Palma de Mallorca acogió una retrospectiva de la obra de esta artista.
En la cámara oscura, 1996 © Teresa Matas
¿Teresa, cómo fueron tus primeros pasos en la creación
fotográfica?
En mi trabajo artístico hubo un momento en que decidí someterme
a un escrutinio, para que se me revelara mi yo mas profundo y poder obtener,
como resultado, una obra de una sinceridad absoluta. Decido que con la
fotografía puedo verme mejor, sorprenderme a mi misma, cogerme in
fraganti. En la penumbra de la habitación me descubro con mis primeros
autorretratos. Con los años, la mirada al exterior me lleva a otras moradas.
En la mayoría de tus fotografías "las telas", en su
acepción general, son el tema principal, ¿Puedes hablar un
poco sobre ellas?
La tela se convierte en vehículo para verter emoción. Siento
fascinación por las envolturas textiles que acompañan al ser humano
desde su nacimiento hasta la muerte; me comunican vida en sus tejidos.
Hay memoria
cierto día, acudiendo a una cita, me detuve en un
barrio humilde llamado Corea, ubicado en el mismísimo centro de Palma,
en donde las mujeres habían tendido la ropa recién lavada,
justo delante de la casa, a la vista y tacto del transeúnte. Estaba
lloviendo. Esta visión me apasionó. Fui a comprar una cámara
panorámica desechable y
clic, clic, clic. Estas fotos forman parte
de la serie "Mostrari".
Mostrari, 2001 © Teresa Matas
¿Quieres decir que tus fotos son encuentros de la mirada?
En ciertas ocasiones especiales, la mirada del alma hace que en la oscuridad
pueda ver, mientras que mi cámara puede permanecer cerrada en esplendores.
El movimiento vital me conduce a lugares en donde el ser humano busca abrigo.
Nos encontramos. Yo también siento la necesidad de abrigar mi ser.
En el alboroto de la búsqueda disparo mi cámara sigilosamente y
encuentro más de lo que esperaba. A partir de estos hallazgos, que se
prolongan durante algunos años, nace la serie: "Secrets".
Secrets, 2002-2005 © Teresa Matas
La creación es para el artista la búsqueda de la libertad, la
expresión de dar rienda suelta al malestar, al dolor que se siente dentro
de sí y, en consecuencia, liberarse de él, conjurándolo.
El dolor es siempre un componente de tus trabajos, ¿Cómo lo
describirías?
Comento con frecuencia que toda mujer dolida soy yo. Yo soy todas ellas.
Los años anteriores al 2005 mi trabajo era el resultado de la captación
de mensajes, referentes a la mujer y su entorno hostil, recibidos del exterior,
de meterme en la singularidad de cada caso hasta hacerlo mío gracias a un
intenso trabajo. Después del accidente de mi hijo y su fallecimiento mi
entorno desaparece, mi centro es el dolor que me habita, estoy sola. Vuelvo al
autorretrato y surge la serie "Absent". En un rincón del estudio, frente
a la puerta abierta, coloco mi cámara sobre el trípode y pongo
sobre mi cuerpo, una a una, las innumerables camisetas que dejó mi hijo.
El objetivo no miente. No estoy sola.
Absent, 2005 © Teresa Matas
Me parece ver que el posicionamiento frente a la puerta no es casual,
¿significa esto algo para ti?
Quizás sea que, dentro del drama, busco una salida. En todos los
autorretratos de los años 90 que me hice en el estudio, escogí
este lugar. El dintel de la puerta pone un marco a la acción.
Observarás que en la serie "Absent" el marco está torcido,
mi estado anímico en ese momento no me permitió cuidar este detalle.
La puerta abierta a la esperanza también aparece simbólicamente
en otros trabajos tuyos en los que la vida continua, a pesar del dolor.
En la serie "Réquiem" incorporas un nuevo elemento: pintas flores negras
sobre las fotos, ¿Se trata de una puerta cerrada?
En esta serie el ser humano brilla por su ausencia. Un paraje desolador me
seduce esta vez; están demoliendo el viejo barrio de Sa Gerreria en el
centro de Palma. Puertas y ventanas dejan de ser salidas para la mirada.
Yo deposito flores negras. Convierto la foto en el soporte de un sentimiento.
Réquiem, 2003 © Teresa Matas
Y para terminar, ¿qué significa ser una artista en la isla
de Mallorca?
Soy artista y mujer, estoy rodeada de agua por todas partes. Todo esto, en su
conjunto, hace que me prepare concienzudamente para no ahogarme si me caigo
al agua... pero si, por casualidad, en alguna ocasión quisiera alcanzar
la otra orilla, rezo para tener energía para la travesía, porque
la corriente, por naturaleza, siempre viene en contra.