La economía y el sistema social en Argentina se colapsó
en 2001 dejando a miles de personas en extrema pobreza.
Como resultado de una carencia de empleo y de la ayuda del gobierno,
cientos de personas se vieron forzadas a vivir de la basura, escarbando en
ella para obtener cartón, vidrio o plástico como principal medio de
subsistencia.
Viviendo como cartoneros.
En esta coyuntura
desde hace algunos años al día de hoy se viene produciendo en
el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires, un fenómeno que irrumpe
en la cotidianeidad del espacio público con una magnitud antes
desconocida: miles de personas buscan en los residuos que los habitantes de
la ciudad generan, el medio para su subsistencia diaria.
Esta actividad, conocida como cartoneo, tiene su propia y larga historia,
pero la masividad con la que se presenta a partir del 2001, le da un
carácter inédito.
MTE, Movimiento de los Trabajadores Excluidos,
está constituido por trabajadores (cartoneros) que se dedican a la
recolección, acopio y comercialización de residuos reciclables
en algunos barrios de la Ciudad de Buenos Aires.
Surge como un movimiento para organizar la estructura de unos trabajadores
que la sociedad no reconoce y como tales necesitan un órgano en el
que se apoyen.
En este sentido, el principal servicio que el MTE
brinda a la comunidad es evitar el entierro indiscriminado de 100 toneladas
diarias de residuos, mientras colaboran con el gobierno local en el
ordenamiento territorial de la actividad de los cartoneros, a través
de la organización de las paradas de los camiones que los trasladan
desde los alrededores y en la higiene de los barrios donde trabajan.
Luchan para que se les reconozca un trabajo digno, con un sueldo digno,
mantener una autonomía, que no haya chicos en la calle, que sean
respetados por la labor que estan haciendo a una sociedad que la mira
con malos ojos.
Luchan por un trabajo digno.