QUO, QUA, QUI: Reflejos sociográficos (2000-2004)
José Luis Pérez-Pablos
José Luis Pérez-Pablos
Salamanca, España, 1957
Residencia actual: Salamanca, España

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QUO - QUA - QUI: Reflejos sociográficos

¿Dejamos huella de nuestro paso por la vida? ¿De qué tipo, positiva o negativa? ¿Nos recordarán por los buenos hechos o por aquellos que avergonzarán a nuestros coetáneos y descendientes? Aún así, la interpretación de la historia es muy subjetiva, corporativista y vulnerable. Casi siempre responde a intereses de coyuntura, algunos espurios con el devenir del tiempo, dependiendo de si pintan oros o bastos.

Desde niños nuestras limitadas capacidades intelectivas y volitivas nos inclinan a depender de nuestros padres y cuidadores, que lo harán durante nuestros primeros años y nos protegerán a los más durante toda su vida, hasta que desgraciadamente nos abandonen. Por contra, ha habido algunos casos en los que se aparcan a éstos en urgencias médicas o en la primera gasolinera en dirección al lugar de veraneo que encuentran para repostar, porque les resultan gravosos llevarlos con ellos. Así la vida gira y gira en el libro de las ilusiones.

¿Cuál es la educación óptima que se nos puede ofrecer? Sin duda en los más de los casos, lo mejor que de ellos pueda depender con la más buena de las intenciones, dadas las limitaciones que suelen tener éstos en ese momento por la falta de experiencia y otros factores incluidos en el lote de la vida, como puede ser el tener trabajo o no, las adicciones o toxicomanías, la marginación social, etc... que van a influir en la educación de la persona. También influirán los condicionantes a favor o en contra que nos pueda generar en esos momentos una educación ética o religiosa, o por el contrario antitética o antirreligiosa. Todo esto y más conformará en definitiva nuestro "ecosistema social", nuestra ruleta de la vida.

Estamos dirigidos y condicionados ya desde la tierna infancia. ¿Cómo nos podemos desprender de todos estos condicionamientos y complejos arrastrados?. En cualquier caso, ¿qué es lo mejor para nosotros?. Está demostrado que nuestra marca personal se encuentra en el mapa genético del genoma en el ADN, que será la línea de partida. A partir de aquí será la educación y el aprendizaje que puedan ofrecernos los padres o cuidadores en relación y combinación con la de los colegios y la escuela de la calle lo que nos influya. Esta educación será pública o privada en función de las pretensiones de los padres, tanto políticas, religiosas, como sociales y económicas. La influencia callejera, con las expectativas y condicionantes que a su vez arrastran los demás. Mucho más que tener un hijo/a, se tiene un heredero/a para trasmitirle tanto los bienes materiales (si los llega a tener) como sus frustraciones y traumas. Hay padres que, desde el mismo momento de la concepción, ya tienen en mente lo que van a ser sus hijos en el libro de la vida...: "Irá a tal colegio donde tendrá tales amistades, estudiará tal carrera para seguir la tradición familiar, se casará..." Muchos al nacer tienen éste ya redactado y escrito, pero no por ellos. A muchos les resultará muy difícil rescribirlo a su modo y manera. Siempre precisarán una dosis de rebeldía para la reelaboración de éste, teniendo que luchar contra todo tipo de estereotipados tópicos, prejuicios y convencionalismos. Muchos lo dejarán en el intento, es la pausa del libro de la vida. Otros lo intentarán hasta el final y más o menos lo alcanzarán dependiendo de las oportunidades que para ello le depare la lotería de la vida y las expectativas puestas en juego. Será decisivo el esfuerzo personal y la actitud de lucha y superación de cada uno. Cada época tiene su estilo y sus modas pero la esencia siempre es la misma en la mayoría de las ocasiones, la fuerza y el coraje.

Lo que quiero sugerir con esta exposición es cómo la persona en su entorno vital, tanto personal, laboral como social, puede ver con los oídos y escuchar con los ojos. Sentimientos irracionales unas veces y lógicos otras. Nada permanece constante, todo depende del momento interior y su relación con el entorno y casi nada es lo que aparenta. Las cosas son relativas y fluctúan según una lógica indeterminada o una ilógica determinada. Las cosas son como creemos que son porque existen unas reglas de juego: una positiva y otra no escrita. La combinación de éstas, más la cosecha que cada uno pueda aportar cotidianamente es lo que conforma nuestro paso por la vida en la búsqueda del equilibrio y la armonía. El entorno es nuestro escenario teatral objetivo. Con nuestra libertad podemos escenificar e interpretar la obra a nuestra manera o seguir la onda de la mayoría. Podemos volvernos locos y obsesionarnos con ésta si nos atamos demasiado a sus vaivenes, o pasar página en cada momento aprendiendo y razonando a distancia. Lo importante y lo más difícil es estar a gusto con uno mismo, que es la forma de estar a gusto con los demás. En esa suma radica el bienestar o el fracaso de la Comunidad. Todo es y será una sesión continua del Gran Teatro de la vida.

José Luis Pérez-Pablos
fotógrafo

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