Siempre se vuelve a San Telmo
Siempre vuelvo a San Telmo, a recorrer tus calles empedradas, a encontrarme
con tu gente, mis queridos amigos.
Siempre vuelvo, para reencontrarme con tu ayer, con mi niñez, con mi juventud.
Camino por tus calles y veo a aquellos compañeros de afición que ya
no están, con los que te recorrí tantas veces. Calle Defensa, entre
Independencia y San Juan, cuántos recuerdos me traen tus veredas, donde
siempre voy buscando algún rostro conocido.
Tus domingos, la feria, la multitud, cuántas voces en distintos idiomas
distintos a nuestra lengua.
Siempre con mi inseparable Leica, voy recorriendo y recordando ya la vez pienso,
si la vida no es una sucesión de imágenes que van cambiando
en cada esquina.
En cada Bar, donde invariablemente me detengo, paso y me siento cerca de una ventana,
miro pasar a la gente y recuerdo situaciones cómicas y también tristes,
mientras revuelvo el contenido de mi taza de café.
Mis distintos estados de ánimo se reflejan en las imágenes ya realizadas
o en los recuerdos, que ya son parte de mí.
Aquí viví más de veinte años, venía a los cines,
como el Cine San Telmo de la calle Chacabuco, el Carlos Gardel de la calle Bolívar
y el Cecil de la calle Defensa, hoy transformado en una galería.
Es por eso que vuelvo siempre a vos San Telmo, para encontrarme con el que fui ayer.