Pocas cosas son desgastadas con tanta persistencia durante el paso del tiempo como
la memoria y los recuerdos de la gente. Al igual que cualquier libro, la vida de la
gente también tiene un final.
Las emociones de pérdida, melancolía y desesperación se
reúnen todos los días para conversar sobre sus experiencias y curiosidades,
entre cruces y mausoleos, efigies de mármol que gritan al viento que alguien
las ocupa. Alguien que ya concluyó su capítulo de la historia.
Bienvenidos a esta muestra de recuerdos sobre granito y césped.
© Moisés Ortiz Cide