Dos mujeres en el taller del pintor
Teresa Lañarova

Susana y los viejos - Guercino
Susana y los viejos (1617)
Giovanni Francesco Barbieri "Guercino"
(Cento, 1591 - Bolonia, 1666)

La mujer empezó a sentirse incómoda. El pintor no acababa de decidir que postura le resultaba idónea. La habían contratado para posar varias tardes en el taller de un afamado pintor. El alto precio tenía que ver con la contemplación de su desnudo mientras se aseaba. Aceptaba moverse conforme a las indicaciones del artista, pero lo que le costaba entender es qué hacían allí aquellos dos hombres en el otro extremo del taller mirándola. Empezó a considerar, que dejarse ver en algo tan íntimo como su aseo merecía un precio más elevado; ni a sus clientes más ricos les dejó nunca asistir a esa escena que se reservaba para sí misma. Los hombres cuchicheaban; el pintor parecía abstraído en sacar reflejos nacarados de aquella piel tan luminosa; la mujer sintió que una angustia antigua la devoraba de nuevo, síntomas de un tiempo donde se sintió muy frágil y muy acosada.

Susana y los viejos - Artemisia Gentileschi
Susana y los viejos (1610)
Artemisia Gentileschi
(Roma, 1597 - Nápoles, 1654)

Otra mujer, en otra ciudad, entró en el taller del pintor. Era de Orazio, su padre. Una rabia similar la atormentaba, pero esta vez tenía un aliado en sus manos, su pincel. Se plantó delante del caballete dispuesta a rematar la expresión de Susana. Poco a poco, el asco afloró en la frente y los ojos en sintonía con el gesto de rechazo de las manos. La rabia se fue calmando a la vez que se difuminaba la luz natural del taller. Antes de salir, volvió a echar un último vistazo a aquellos dos hombre que se abalanzaban sobre la belleza desnuda de la muchacha e imaginó la cara que pondrían los amigos de su padre cuando se vieran allí reflejados y reconocieran en Susana el gesto que ella misma empleaba al esquivarlos. Era consciente de que acababa de rematar una pintura espléndida. Lo que aún no sabía era que su futuro lo dejaba sentenciado con esa obra. Solo tenía 17 años.

A Artemisia Gentileschi, por su ingenio y bravura.
Teresa Lañarova
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