
1. Gentilicio. El gentilicio de los habitantes de Madrid es "madrileño" o "matritense". No obstante, históricamente, a los habitantes de Madrid se les ha apodado también "gatos" debido a que, según la leyenda, la conquista de la ciudad por las tropas de Alfonso VI a finales del siglo XI, se realizó mediante el asalto de la muralla por la que treparon las tropas castellanas. Otras leyendas señalan en cambio que este apelativo de "gatos" les fue otorgado a los ciudadanos de Madrid en la Edad Media por su gran habilidad a la hora de trepar por murallas y acantilados con las manos desnudas.
2. Preparación. Cortar los calamares en rodajas con forma de anillo de un centímetro de grosor y rebozar con harina y levadura. Freír a continuación en aceite de oliva virgen extra hasta que queden doraditos. Abra el pan por un solo lado rellenándolo de calamares fritos según gusto. Acompañar con una caña bien fría... preferentemente de la tierra. Por supuesto, degústese de pie, ya sea en la calle (a ser posible en la Plaza Mayor) o en el propio local donde se lo hayan servido... unas olivas harán un magnífico acompañamiento.