© Carlos Gonçalves


 

El Ángel Caído según Carlos Gonçalves o el precio de la libertad

La obra que sirve de portada a la presente edición de la publicación digital "elangelcaído", es otro ángel y tal vez el mismo.
Ya que Manuel Rodríguez, su creador y editor, nos ha contado en alguna ocasión que en una visita a la portuguesa y muy católica ciudad de Braga se vio fulminantemente sorprendido por la escultura de satanás, lucifer, el maligno o simplemente el demonio.

Pues bien, por deseo del fado, otro portugués nacido en la Serra da Estrela / Manteigas en 1953, Carlos Gonçalves Durao es el autor de este grabado que se refiere a nuestro más próximo ángel caído, la escultura situada en el Parque del Retiro de Madrid.

¿Y quién es ese ángel? Según explica la Biblia era el preferido de dios, que optó por la autonomía personal y decidió obrar de acuerdo con su libre albedrío, apartándose de la seguridad que ofrecía ser uno de los elegidos de la corte celestial.
La acción desató la cólera de su jefe y fue arrojado a las tinieblas, se trata de nuestro mundo, y condenado a soportar toda suerte de improperios de la clerigalla holgazana por el resto de sus días.

La imagen clásica que describe estos hechos, es la de un hombre joven con alas de pájaro en la espalda, semiencogido en el suelo y mirando al cielo con una turbadora mezcla de desvalimiento y sorpresa ante la inesperada violencia de alguien del que se presuponía sólo bondad.

Para mí, constituye la metáfora más precisa sobre el dolor que produce la lucidez y la independencia de criterio, frente a la modorra de los necios que garantiza la sumisión a cualquier caudillo poderoso.

Carlos hace uso del alfabeto expresionista para enfatizar lo trágico de la escena.
Para ello se sirve de una plancha de cobre tratada al azúcar y tinta litográfica con la cual obtiene los negros y los grises, además de un acetato para el fondo que suaviza en alguna medida la brutalidad de la situación.

La imagen tiene 30 x 25 cm. y el papel 50 x 38cm., la edición consta de 150 ejemplares en papel Aquari numerados en arábigo, más 30 ejemplares en papel Japón numerados en romano, fue estampado en el entrañable Taller de Koche de la calle del Olivar / Lavapiés, Madrid en el 2004.

La edición corrió a cargo de LAT (Luxemburgo Art Tatum), empresa de difusión cultural que juega un importante papel a la hora de producir y distribuir comercialmente la obra gráfica de autores contemporáneos.
En su haber cuenta con la producción de cuidadas ediciones sobre temas de naturaleza urbana.
Podéis poneros en contacto con esta empresa a través de la siguiente web:
http://www.luxemburgoarttatum.com
o en la dirección de correo:
info@luxemburgoarttatum.com

La historia de Carlos Gonçalves como artista plástico arranca de una sólida formación adquirida en la Facultad de Bellas Artes de Madrid, donde obtuvo la licenciatura, y en la Escuela Nacional de Artes Gráficas de Madrid, donde se especializó en grabado.
Posteriormente participó en los talleres de Antonio López en el Círculo de Bellas Artes y en los talleres de xilografía y linograbado de la Casa de la Moneda, simultáneamente ha realizado numerosas exposiciones individuales y colectivas en España y varios países europeos, además de conseguir importantes premios en certámenes de pintura, dibujo y grabado.
El más reciente ha sido el primer premio de Grabado Ayuntamiento de Pinto 2005.

Su obra se puede encuadra dentro del trabajo de los artistas figurativos que no se pierden en el laberinto del dominio técnico, aunque en el caso de Carlos Gonçalves es extraordinario, y que priman siempre la emotividad y las ganas de narrar por encima del narcisismo del oficio.
Conforma un universo propio con imágenes llenas de melancolía y de respeto por la dura historia de los que nos precedieron, además de prestar especial interés por sacar a escena trabajos y esfuerzos de los desfavorecidos por salir adelante.

Un aspecto destacable de la personalidad del pintor es su condición de comprometido aficionado a la literatura, tanto en su dimensión de cualificado lector como de inspirado escritor.
Talante que no le lleva a cometer el funesto error de ilustrar discursos literarios, entre los dos campos de acción existen fluencias y contaminaciones, pero siempre conservando ambos su especificidad.

A estas alturas de su recorrido vital es portador de una obra intensa en contenidos, de extensa temática y que ya empieza a ser justamente reconocida.

Fernando Ferro
Madrid, 20 de octubre de 2005