Alexander Rodchenko
Cerca del monasterio de Novodevichi - 1929




 

Una mujer camina por una calle junto a la orilla de un río.
Parece una tranquila tarde de verano.

Se proyecta la sombra de unas almenas que no atemorizan a nadie.
Sólo es una sombra.

Lo que importa es la vida que queda fuera de ese alto muro.
Lo que importa es el río y esos árboles inclinados hacia él, en sentido opuesto al plano de la calle.

La mujer camina a paso rápido, vestida con ropa de ciudad, moderna.
Otras personas se alejan en sentido contrario.

Y alguien hizo una foto desde arriba, desde lo alto, curioso, esperando el momento.
Esperando que encajara todo: la geometría de las almenas, la vibración del agua, con su brillo de plata, esperando una mujer con vestido blanco para que todo cuadrara.
Sintió que esa tarde resumía lo que él buscaba, y que allí, en el monasterio de Novodevichi acabó por atrapar, el equilibrio de la geometría y la vida discurriendo junto a ella, siendo consciente, de que a la velocidad de un parpadeo, todo habría acabado.


Teresa Lañarova
Madrid, 18 de diciembre de 2005